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No me sé parar de manos sin ayuda

Confieso que llevo 7 años de práctica intensa de Yoga y aún no puedo sostener una parada de manos. La foto de este post es engañosa porque Masterji me esta ayudando a sostener la postura con su antebrazo. Esto a veces me causa vergüenza, sobre todo cuando veo las increíbles y hermosas imágenes de pinterest  de personas hermosas haciendo posturas de yoga casi perfectas. Confieso que todas esas imágenes me afectan ya que hacen que me sienta un fraude del yoga. Le encontré nombre a esta sensación cuándo leí el libro “Lean in, women, work and the will to lead” de Sheryl Sandberg, COO de Facebook (una de las 50 mujeres más poderosas según la lista Fortune).  El Síndrome del impostor ocurre cuando uno  parece perder la confianza en lo que mejor hace, y siente que no merece el reconocimiento en su ramo. Ella nos dice que por alguna razón las mujeres lo sentimos con mayor intensidad que los hombres, que múltiples estudios muestran  que nosotras tendemos a juzgar nuestro rendimiento peor de lo que realmente es, una ansiedad de pensar que estas engañando a todos y que los demás no se dan del todo cuenta que no eres tan buena en lo que haces. Me impresiona que una mujer con tanto poder confiese que ha experimentado esa sensación. Yo la he experimentado muchas veces y aunque no es constante, a veces pienso que todo sería más fácil si pudiera pararme de manos y publicarlo en mi instagram o en este blog. Eso si que me haría sentir una verdadera master del yoga.

En Occidente hemos hecho mucho click con la práctica de las âsanas (posturas de yoga). Mueven nuestro ego, nos hacen regresar al “mat” día a día  para lograr las versiones más avanzadas y con suerte poder sacar una foto bonita para subirla a nuestras redes sociales. Esta obsesión por mejorar en las âsanas logra generar una disciplina en el yoga y sin darnos cuenta nos adentra poco a poco a este mundo que nos deja un bienestar espiritual y mental. Acercarse a esta práctica por razones físicas no es negativo pero si creo que debemos tener la apertura suficiente para recibir todo lo que el yoga puede ofrecernos que va mucho más allá de lograr una postura. También debo reconocer que el marketing del yoga a través de fotografías de âsanas funciona muy bien. Mi querida maestra Paola Karuna Aguilar me dijo alguna vez que todo lo que acerca al Yoga suma a la práctica: yoguis famosos, marcas de ropa cool como lululemon, artistas que practican, fotos en facebook, instagram y pinterest.  Si una foto logra acercar a alguien al yoga claro que le estaremos sumando a la práctica y no es el tema de discusión de este post .  Sin embargo, como maestros de yoga no hay que permitir que se entienda esta filosofía como una práctica puramente física y que logremos comunicar que el fin de las âsanas no es estético. Es difícil explicar este punto porque una práctica constante si logra hacerte sentir mejor lo que genera como resultado una mejoría en tu aspecto físico.

Las  práctica de âsanas son apenas el tercero de un sistema de 8 pasos.  A este sistema se le conoce como Ashtanga Yoga o Yoga real.  Âsana significa asiento y viene de las raíz  sánscrita “as” que significa sentarse, palabra que ha permeado en nuestro idioma en las palabras: asiento, sentarse, y en el inglés en las palabras ass, y sit.  Las âsanas del yoga te llevan a través de este sistema para que mediante todos los pasos puedes llegar a meditar. Las âsanas preparan nuestro cuerpo para permanecer en loto o medio loto o sukhasana, a veces hasta 30 minutos sin dejar que la incomodad física, las sensaciones, los sentidos y la mente distraigan. Las âsanas depuran y desintoxican para que puedas llegar a estar más interesado en aspectos más sutiles de tu ser. Las âsanas trabajan tu aspecto más burdo ( cuerpo físico) para poder “despertar”. El propósito mayor del yoga es que dejes de sufrir, que te sientas completo, que no te sientas separado ni de ti ni de los que te rodean.

Se dice mucho que tu vida se refleja en tu practica. Yo creo que es mejor explicar que la práctica de Âsanas te revela tu vida.Una buena parada de cabeza no significa que se goce de bienestar. Una postura desalineada no significa que tu vida sea un desastre. Cómo practicamos y cómo sobrellevamos estas “malas” y “buenas” posturas definitivamente reflejan solo a nosotros mismos como somos,y la mayoría de las veces nos muestran que no somos tan geniales como pensamos, en realidad se puede decir que en ocasiones reflejan nuestro peor aspecto. Mi Roshi, William Nyogen Yeo nos dice: “¿No están hartos de ustedes mismos?” Cuándo nos dice esto, se refiere a que una práctica nos enseña lo locos y desbalanceados que estamos: ¿No estamos hartos de  nuestros pensamientos y reacciones en el “mat” cuando gruñimos, cuando nos rendimos, cuando nos enojamos con el profesor, cuando pensamos que la clase es cara o no es suficientemente buena, cuando nos comparamos con el de a lado, cuándo nos alegramos que somos los únicos que lo estamos “haciendo bien”, cuándo dejamos de seguir las instrucciones del profesor y hacemos otra postura, cuando nos vemos así como somos : inseguros, envidiosos, orgullosos, presumidos, miedosos, derrotistas y perezosos? La práctica nos muestra QUE debemos cambiar y mejorar de nosotros mismos.Cuando nos demos cuenta de esto, podremos aprender que nos esforzamos, que nos rendimos, que fluimos, que compartimos energía, que sostenemos, que somos fuertes, qué aceptamos, que respiramos, que realmente estamos aprendiendo algo y que nuestra mejoría esta teniendo impacto, que nos relacionamos mejor con las personas a nuestro alrededor, que tenemos ganas de ayudar a los demás. Este camino es personal, realmente si uno puede respirar una postura, podrá pasar por cualquier situación allá afuera : triste o feliz .

Lo más importante es DARSE CUENTA de lo qué vivimos a través del mat y empezar a entender nuestro propio código para empezar a conocernos. Realmente trato de no dejarme llevar por la sensación de inseguridad y confiar en mi práctica. En cuánto al aspecto físico honestamente no puedo decir que soy indiferente a el . Claro que me gusta que me salga una postura. Claro que tengo retos físicos personales. Sigo practicando la parada de manos, confieso que si lo lograra subiría la foto a las redes sociales :S pero también me recuerdo a mi misma que eso no define mi practica.Espero poder comunicarselo a mis alumnos.

 

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