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Confesiones del 2013. Soltar para aprender

Si te dedicas o eres fiel creyente de disciplinas como el yoga , la meditación , el Budismo, la acupuntura, la medicina alternativa, el estudio de cuarzos, el Reiki, la ayurveda ( solo por mencionar algunas) reconocerás el enorme esfuerzo que a veces tomamos para escoger estos caminos sobre disciplinas modernas. El camino al bienestar es mucho más largo pero las recompensas son grandes. Nos volvemos más conscientes, más abiertos , más sensibles y más pacientes.  Nos cuidamos mejor, intentando no medicarnos , comer mejor , ayudando al planeta. Cualquier pequeño esfuerzo es una aportación , ya sea al tratar de curar un amigo con tus manos, no medicarte , o no consumir enlatados y alimentos altamente procesados. Ninguna acción es pequeña , siempre es una aportación personal que no se puede exigir a los demás. Es una contribución de cada una de las personas que deseamos aportar algo mejor para nosotros mismos o para las personas que nos rodean. Pero también corremos el peligro de cerrarnos , de ser intolerantes o de incluso ponernos en peligro a nosotros mismos cuando no sabemos soltar lo que creemos para ayudarnos o ayudar a más gente.

Mi maestro dice que el camino del budismo es el camino de “en medio”. No podemos  recurrir a todas estas disciplinas en el extremo para convertirnos en exactamente lo que estamos tratando de no ser. Y vaya que puede ocurrir muchas veces. Estar en el extremo de estas disciplinas nos puede convertir en verdaderos monstruos. Este año aprendí que hay que soltar cuando es necesario, que todo es impermanente , y que nuestro karma a veces nos rebasa y no nos queda nada más que vivirlo y aceptarlo. Aprendí que aunque soy maestra de yoga también me enfermo o lesiono. No tengo solución para todos los dolores corporales ni respuesta a todas las preguntas que me hacen mis alumnos.

Después de todo un año de trabajo intensivo en el proyecto de dar clases de yoga en Panamá , en el momento en que mis clases estaban llenas y que me sentía en camino al éxito, me enfermé y tuve que tomar la decisión de operarme. Cancelé un curso que tenía planeado, pagado  y que me emocionaba muchísimo y tuve que descansar más de un mes. A principio, luché mucho y puse mucha resistencia, tratando de seguir mi agenda personal. Al principio, preguntaba al Dr. ¿Cuál era el tiempo mínimo que requería mi recuperación? , exigiendo me señalará lo que no podía hacer y que me permitiera hacer lo que YO quería hacer. Olvidé por completo que de lo que se trataba era de estar mejor. Tuve que rendirme y soltar. Tuve que poner pausa y aceptar la operación.

El proceso quirúrgico me parecía en si un fracaso en mi camino. ¿Cómo es que yo cuidándome tanto tenía que pasar por esto? ¿Cómo es que otras personas que se cuidan menos que yo no tienen qué pasar por esto?  ¿Cómo es que no puede haber una solución más “natural” más “alternativa” a mi problema? Este era mi karma y la solución que se me presentaba era esta intervención quirúrgica. Así funciona y tenemos que poder ser los suficientemente sensibles y abiertos para aceptar cuándo tenemos que tomar precisamente ese camino que no queríamos tomar; una intervención quirúrgica, una cesárea cuando deseábamos un parto natural, o una medicina cuándo intentábamos no tomarla. Tenemos que darnos cuenta que el simple hecho de haber hecho el esfuerzo de tomar otro camino ha valido la pena y que el reconocer lo que necesitamos ( aunque sea lo que no nos gusta ) es sabiduría.

Cuándo acepté esto , todo empezó a fluir. El trabajo del yoga y la meditación se reflejaron en mi recuperación post operatoria. Se presentaron nuevas oportunidades como el asistir a mi retiro de meditación anual con mi querida sangha Zen, pero sobre todo pude tomar un tiempo de descanso que me hacía mucha falta y sorprenderme a mi misma  aprendiendo algo que nunca espere aprender “a masticar lentamente”.  Masticar lentamente no pretende ser una  metáfora de nada,  literalmente me refiero a que comía demasiado rápido y eso no me estaba haciendo bien.

A veces hay que quemar todo para empezar de nuevo. Comenzar de nuevo da miedo y da pereza, pero aquí estoy lista para el 2014 y fluir en el siguiente año sin  crear planes estáticos. Estoy lista para adaptarme y modificar lo que sea necesario.  Seguir con este blog y seguir con el proyecto de enseñar a través de las clases de yoga lo que he aprendido. Seguir soltando y seguir aprendiendo.

 

 

Comments
One Response to “Confesiones del 2013. Soltar para aprender”
  1. Hola, es posible publicar un artículo citando a este post? Gracias

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